miércoles, 12 de agosto de 2015

Me chocan los quejones

Creo que mi queja más frecuente es cuando me topo con algún "quejón". Hace tiempo aprendí que el quejarse continuamente solo hacía volver a un circulo vicioso de crear nuevas quejas. Pero, ¿por qué nos quejamos? Es simple, porque nos gusta ser las víctimas, nos gusta caer en la autocompasión esperando que otros sientan cierta empatía por nosotros, ya sea para lograr algo, atención, ayuda o tan solo la necesidad de que alguien esté de acuerdo con nosotros.

Nos quejamos del trabajo, del jefe, del amig@, de la situación del país, del clima, del dolor de cabeza, nos quejamos hasta de que es lunes.

No podemos seguir en ese vicio. No porque nos quejemos las cosas cambian. Los problemas son para solucionarlos, y si no tienen solución, movámonos y continuemos viviendo.

Lo importante es tomar conciencia de lo que decimos, pensamos y hacemos, y cambiar de actitud. Una actitud positiva atraerá situaciones y personas positivas. Dejemos de dar excusas, sonamos a "losers".

Creo que el primer paso es alejarnos de las personas que llegan para contarnos sus problemas, lo peor, el mismo problema, y de aquellos que se creen que tienen los peores problemas del mundo y ni siquiera han mirado a través de su ventana hacia el mundo real. Tratemos de no ser uno de ellos, pues esas personas cansan, son tóxicas. Es importante que aceptemos la vida que llevamos y si queremos cambiarla y lograr nuestros sueños, despertemos y nos levantemos.

Pogámonos juntos una meta, hoy no nos quejemos, al menos, no en voz alta. ¿Tienes frío? abrígate, o toma algo caliente. ¿No son justos contigo en el trabajo? entonces cambia de trabajo, sal de tu zona de comfort y ve a buscar  lo que sí te mereces. Dicen que toma 40 días cambiar un hábito, así es que, que hoy sea el día 1. Cada día, quejémonos menos, o al menos ya no de lo mismo, empecemos a buscar soluciones.


Te recomiendo el video adjunto. Es muy bueno. Hasta pronto!






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